lunes, 6 de junio de 2011

Aprendiendo a vivir.

Y cada vez que caminaba, iba echando pequeñas miguitas, de la forma que el cuento de Hansel y Grettel le enseñó. Tenía miedo de perder el camino que le habían marcado. Años más tarde, seguía con la tradición de tirar las migas, hasta que se dió cuenta que el camino que los demás le dictaban, no le llevaba a ningún lugar. Necesitaba uno propio.
Y eso hizo, ir a buscarlo. Ataviado con ropa de deporte, Marcos, cogió algo de dinero, un poco de comida para pasar los primeros días, toda la documentación y salió de casa confiado en encontrarlo.
No sin antes dejar una nota, despidiéndose, diciendo que cuando fuese quien el quería ser, regresaría a su casa.
Solo y sin nadie, la supervivencia, se hacía difícil. Poco a poco, hizo pequeños amigos, que le ayudaron a forjarse como persona, y poco a poco fue descubriendo lo importante y lo influyente que había sido esta decisión en lo que a su persona se refería.
El sonido de su guitarra, le hacía ganarse unos cuantos euros para ir pasando el día y la noche, para sobrevivir de esa manera. Pero siempre con una sonrisa en la cara, haciendo fácil lo difícil, jugando a volver a sentir emociones de las que antes carecía. Una pequeña habitación con vistas a un patio interior, era su única pertenencia. O eso decía su contrato de arrendamiento. Solo así descubrió que en lo pequeño estaba el valor.
El tiempo pasaba, su personalidad se podía decir que estaba en pleno crecimiento, y sus ganas de vivir, más a fuego que nunca. Canciones, lágrimas, risas y buenas intenciones hicieron que un día regresase a su casa...
Eso ya es otra historia, supongo que habrá tiempo de contarla... :)
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Pequeño texto que he escrito sobre la marcha. La verdad es que hoy internet no me funciona como yo quisiese. Eso y que ya tengo sueño, vamos que no es nada del otro mundo.
El día de hoy salvando que me he metido una hostia con la bici, no ha sido nada diferente a los demás, supongo que la monotonía ya cansa... Pero 14 días para Nantes.... aún me acuerdo cuando quedaban dos meses... Decisión precipitada la mía, pero confío en que acertada. Mañana se espera un buen día, seguro, eso sí, la bici la dejo en casa, no quiero volver a caerme... jajaja!
Os dejo una canción que la verdad siempre que la escucho me motiva muchísimo, es de un grupo de Barakaldo que se llama Airless, son geniales a mi parecer y no tienen la suficiente repercusión, o al menos no la que se merecen. Un sonido hard rock y esa voz impresionante es la que le hacen que tenga algo especial. A ver si puedo ir a algún conciertillo, este año ya lo veo difícil, pero al que viene... ¿Quién sabe?
Ale disfrutarla!
Besotes!

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