jueves, 2 de junio de 2011

Viejo ladrón de sueños.

Ya llevamos dos días de junio. Parece mentira, cuando estábamos en pleno invierno y hacía muchísimo frío, tanto que no se podía salir a la calle sin tres o cuatro capas de abrigo. Y hoy, hace un día fantástico, soleado y tranquilo. La vitalidad que el verano despierta en nosotros, es increíble, por unas cosas u otras, pero siempre creando esa atmósfera de tranquilidad.
La gente pasea con el carrito de la compra, con apacible tranquilidad. Las personas mayores se agolpan en los bancos de los parques buscando el banco en el cual más luz dé durante todo el día. Contándose viejas historias de batalla que no pierden el fuelle con el paso del tiempo. Los niños, enternecedores, se sienten felices contando los días que quedan para el principio de sus vacaciones, sin duda un momento que todos esperan desde que el curso da comienzo en septiembre. Van a los parques o a la piscina y se sienten así la mar de felices. Qué razón tiene ese dicho que dice que de niño todo lo ves bonito, sin preocupaciones ni problemas. Ojalá en edades adultas se pudiese sonreír de la misma manera que lo hacen ellos ahora.

Este año se ha pasado para mí rápido, y la verdad es que salvaguardando algunos incidentes, es de los mejores años que recuerdo. Y... ahora miro el calendario, y no puedo evitar esbozar una sonrisilla al ver que me quedan 20 días para irme a Nantes. Sí, estoy ilusionada, quizá demasiado... Todo eso de cambiar de sitio, gente y vida, en vez de asustarme, me inquieta, me hace sonreír pensando en como es todo aquello.
Y ahora para despedirme por hoy... Os dejo una cancioncilla, de mis favoritas de Tako. Está incluída en el disco "Todos contra todos" del año 93. La letra es preciosa, escucharla si queréis!.

Hasta prooonto! :)

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