Somos bichos, no humanos.
Carecemos de sensibilidad, de tacto, de comprensión. Usamos la debilidad como método de defensa ante el peligro. Nos escondemos de un problema huyendo y ni siquiera nos preocupamos de recoger aquello que en un pasado sembramos con la idea de recoger frutos dentro de un tiempo. No nos preocupamos porque creemos que hemos plantado otras cosas que pueden ser que den frutos de mejor sabor y mucho más grandes, lo que igual no sabemos es que ese mismo fruto, le ha pasado lo mismo que al resto, se han secado por falta de riego, se han convertido en polvo...
Vivimos presos de una ideología que defendemos con uñas y dientes, pero la mayoría de la gente se vende al mejor postor, a aquel que le ofrece más por la integridad de sus palabras.
Antes no éramos así, ¿verdad?
¿Qué ha originado este cambio en nosotros?
¿Qué tenemos y qué nos falta?
Tenemos de todo lo material, esto es una sociedad puramente material, que se mueve únicamente por lo material y cuyos fines, de todas las instituciones, personas, comunidades etc... son materiales. En parte, todo correcto nadie trabaja 8 h. por amor al arte, o nadie enseña a una persona para luego ponerle un sobresaliente.
Eso son cosas diferentes. Pero igual deberíamos de desvincularnos tanto de esta sociedad consumista, porque se está yendo de las manos. Es bueno tener dinero, de hecho, es importante el tenerlo. Sin él, es difícil comer. Es difícil vestirse. Es difícil comprar una casa... El termino imposible (aunque cierto) no me gusta emplearlo. Siempre hay excepciones.
Personas, somos todos, con miedos, inquietudes, ambiciones, hostilidades... Cada una de nosotros, tenemos la pequeña historia de nuestra vida que podemos contar a los demás como si fuese la más emocionante que ha sucedido nunca jamás, cada una con sus buenos momentos.
Pero los malos, ¿qué han sido de ellos? Realmente, son los que más interceden en nuestro camino y de los que de verdad nunca nos queremos acordar. Pero... ¿por qué? por no pensar en ellos, no lo vas a olvidar antes, ni la herida se va a sanar con mayor rapidez.
Cada uno con su vida, diferente, y a veces extrañamente parecidas... pero al fin y al cabo, carne de cañón, de una u otra manera, y quien diga que no, solo hace falta ver la hostilidad de quienes dicen ser como nosotros. Al fin y al cabo, igual lo son, nosotros podemos ser de igual forma con otras personas.
Por eso y por muchas más cosas... yo me quedo con mi gata :)
Pero cuantísimo la voy a echar de menos cuando me vaya a Nantes... Esta cosota tan negrita y tranquila es mi mayor felicidad. Aún recuerdo el fantástico 1.5.2010 que la traje a casa... Y la de alegrías que me ha dado. Aunque a veces le de por tirar las cosas al suelo... Sin duda que el amor que te da un gato, no te lo proporciona una persona! Gracias a mi gordita por existir!!! (Creo que profeso demasiado amor a mi gata xD)
Los gatos en sí son amor, yo también me quedo con ellos, bueno realmente en mi caso con mis perras.
ResponderEliminarLa vida se nos escapa de las manos, estrepitosamente.
Tengo que decirlo: Tu gatita es adorable, normal que le tengas tanto cariño. Al menos los animales no fastidian tanto como las personas, bien que sabemos nosotros ser capullos.
Sí! La verdad es que aunque a veces parezcan un poco ariscos es porque tienen un carácter diferente a los perros. A mí me gustaría tener uno, pero la verdad es que requieren muchísima atención y no podría los gatos siempre son más independientes.
ResponderEliminarY toda la razón, se nos está yendo todo de las manos, ya no la vida, si no el mundo. Lo poco que tenemos lo echamos a perder y la gente que de verdad puede luchar para combatir tal barbarie piensa que todo es fruto de una crisis infundada. Nadie sabe cómo ni por qué, pero la culpa siempre la tiene el que menos poder económico posee.
Un besote Nazaa!
P.D: no soy muy "amiga" de blogger porque me cuesta entenderlo, que hace mucho que no lo usaba y me ha costado pillarlo pero.... Ya he encontrado la manera de seguir a tu blog, jajaja ^^.